Cómo prepararte para tu primera sesión como jugador de rol

Solo te tomará algunas sesiones agarrarle cariño a esta vista.

Como jugador de rol, asumiremos que ya tienes un maestro de juego que dirija las sesiones. De no ser así, necesitarán uno. Si tú eres el más interesado en jugar e introducir a tus amigos, deberías considerar ser tú el maestro de juego. Si decides que quieres serlo, te recomiendo este artículo para obtener todo lo necesario(esta diseñado para D&D 5E, sólo sustituyes el tipo de dados y el manual por los de tu sistema) , y éste otro para consejos de cómo correr tu primer sesión.

La primera vez que alguien juega un juego de rol, pueden llegar a salir bastantes dudas sobre como funcionan. Quizá haz escuchado un poco sobre el juego, o haz visto vídeos de sesiones. Quizá tu amigo te insistió en que asistieras a una primera sesión y aceptaste sin saber mucho sobre el juego. Cualquiera que sea tu situación, aquí te explicaremos un poco sobre lo que debes hacer para prepararte y disfrutar tu primera sesión. Debes saber que la mayoría del trabajo la hará el maestro de juego, ¡así es que relájate y disfruta la experiencia!

No trates de optimizar tu personaje. Cuando juegues por primera vez, es probable que el maestro de juego te pida crear a tu personaje, o al menos te deje personalizarlo un poco, escogiendo sus habilidades y definiendo algunos de los rasgos de personalidad de éstos. No te preocupes demasiado con ésto. Este consejo aplica incluso para jugadores experimentados. A veces como jugadores tratamos de crear la hoja de personaje más óptima posible. Si queremos un Rogue en D&D, tratamos de hacerlo con la raza, antecedentes, habilidades y características ideales. Aunque esto es cuestión de gustos, muchos jugadores más experimentados afirman que los personajes más extraños y con personalidades extrañas o con hábitos raros suelen ser muy divertidos de jugar. En gustos se rompen géneros.

Tomar malas decisiones no siempre es un error. Cuando algún NPC le pregunta a tu personaje algo, a veces es común responder apresuradamente o sin pensarlo, ya sea siendo demasiado agresivo o siendo indiferente, entre muchas otras posibilidades. A veces esto puede molestar al NPC y traer consecuencias negativas para el grupo dentro del juego. Cuando pasen este tipo de cosas, recuerda que es sólo un juego, y que parte de la diversión es averiguar en qué clases de obstáculos o problemas se puede meter el grupo de aventureros con los que te encuentras, y de qué manera solucionan los problemas. Una situación inconveniente puede ser una buena oportunidad para conocer más a tus compañeros de equipo, y aunque en un inicio el peso del error puede intimidar, no tomará más que unas cuantas sesiones adicionales para que todos recuerden la situación como un momento cómico en la historia que están creando juntos.

No todo son peleas. Sobre todo si haz jugado RPGs en su formato de videojuegos, puedes tener la perspectiva de que tu único trabajo en el juego es luchar contra los villanos, conseguir tesoro e ir directo al siguiente calabozo o encuentro con los enemigos. Este no es el caso. Las mejores campañas e historias surgen de personajes que se involucraron con las personas correctas (o incorrectas), lo cual crea distintos escenarios posibles. Sin duda hay estilos de juego y en muchos juegos de rol el combate es lo primordial, pero para que una historia se vuelva interesante y te involucres emocional y narratívamente, es necesario rolear. Después de todo, el nombre lo dice: juegos de ROL, no de batallas. Aplica de la misma manera para acertijos e investigaciones. Cuando te enteras que pudiste haber evitado una pelea mortal contra varias criaturas negociando con ellas, o resolviendo un acertijo que te permitiría proseguir el calabozo por una ruta alternativa, comienzas a entender el valor del roleo, o roleplay, en estos escenarios. 

Familiarízate con tu personaje. Si tu maestro de juego te dejó hacer tu personaje, o si te entregó uno, tómate algunos minutos para repasar sus características. Incluso 15 minutos para repasar la historia, habilidades o rasgos de personalidad pueden hacer mucho para ayudarte a jugar tu rol de mejor manera.

Cuando dudes, pregúntale al maestro de juego. Sobre todo cuando vamos empezando, las mecánicas del juego pueden no estar muy claras. El maestro de juego debería saber las reglas, asumiendo que él los juntó. Incluso si es su primera vez corriendo un juego, es responsabilidad de él guiar a sus jugadores. No tengas miedo de preguntarle si no sabes que clase de chequeo o tiro hacer cuando surja una situación. El maestro de juego esta ahí para eso, y asumirá que tendrás dudas y deberá estar listo y dispuesto a ayudarte. 

Evita el Metagaming(metajuego o metarol). Este concepto será nuevo para muchos de ustedes. Básicamente se refiere a que no hagas cosas que tu personaje no sabe. Es importante tratar de separar tu persona de tu avatar. Si el maestro de juego les platica fuera de sesión algo sobre la historia (es de gustos, pero por lo general debería evitar hacer eso), debes recordar que tú como jugador sabes esa información, pero tu personaje no la sabe. Si el sheriff, el alcalde o un granjero no te lo dijo a ti dentro del juego o no lo escuchaste, sencillamente tu personaje no lo sabe. En otro artículo profundizaré en este tema, pero con esto debería bastar para tus primeras sesiones.

No tengas miedo de jugar tu rol. Abrir una sesión siendo el primero en rolear puede ser intimidante. Cuando nadie ha jugado y no tienen una idea clara de lo que es el juego, podemos dudar en intentar jugar nuestro papel. Acuerden desde un inicio que esto es un juego y que todos se quieren divertir. Bajo ese presupuesto, nadie debería juzgarte por intentar meterte en tu rol. Jugar el rol puede ser muy divertido una vez que te sientes en confianza y relajado para meterte en tu personaje, así es que no pienses demasiado en lo que pensarán los demás acerca de tu voz de personaje, o las palabras que usas en tus diálogos. Te darás cuenta la mayoría de las veces que una vez que uno del grupo se anima a jugar su papel, los demás lo irán intentando también. Si por alguna remota circunstancia alguien se burla de tu rol, la respuesta la dejo completamente a tu juicio, pero la mayoría de las veces, en un buen grupo y con un buen maestro de rol, todos le pedirán a esa persona que se disculpe y/o se retire. Lo cual nos lleva a nuestro último pero quizá más importante punto

No seas un jugador incómodo. Creo que si estas leyendo esto no necesito decirte estas cosas; estas tomándote el tiempo de ser un mejor jugador para tu grupo. Pero pudieras conocer a alguien que sí lo necesita. Nunca he tenido la mala experiencia de tener un jugador así. Creo que si alguien no está dispuesto a jugar un RPG de mesa, simplemente te lo dirá y no atenderá la sesión. Pero existen ocasiones en las que alguien sin intenciones de jugar o alguien que simplemente disfruta ver el mundo arder asista a tu sesión. Si eres uno de ellos te doy un consejo: Por favor, aléjate de las mesas de juegos de rol, no necesitamos ese tipo de personas.

Si por otro lado, genuinamente te interesan los RPGs, existen igualmente situaciones que nos pudieran hacer actuar incorrectamente dentro de un grupo de juego. A veces simplemente es nuestra manera de ser, o recientemente nos molestamos con alguien del grupo y queremos desquitarnos. Es fácil darse cuenta de los errores involuntarios, si llegan a ocurrir en tu grupo solo es cuestion de hablarlo e irlo trabajando para que se llegue a un punto en el que todos se sientan comodos.

Pero si es intencional tu mala actitud la situación cambia. Esa clase de comportamientos son muy mal vistos, y en general no agradan. Es muy distinto jugar el papel de un personaje nefasto, a ser nefasto como jugador. Si constantemente estas intentando hacer que maten a tu equipo por que te aburre la sesión, o estás buscando formas de desesperar a la gente, o te gusta interrumpir la sesión o ponerte a hacer otras cosas que no van con el ambiente de juego, tarde o temprano terminarás fuera del grupo. En resumen, aplica la regla de oro durante las sesiones: no hagas lo que no te gustaría que te hicieran a tí. Los juegos de rol son una oportunidad para ponerte en el papel de alguien más, y no solo me refiero a tu personaje. Jugando aprendemos a trabajar en equipo, pensar creatívamente y ponernos en el lugar de los demás. Ya sea del maestro de juego, de tus compañeros de grupo, o de los aldeanos o personas que nos piden rescatar a sus seres queridos dentro del juego. 

Habiendo dicho lo anterior, no me queda mas que desearte suerte en tu primera sesión. Estos consejos te pueden ayudar a iniciar de manera correcta tu primer sesión, el resto se lo dejo a tu sentido común. Lo importante es relajarse y divertirse. Como mi buen amigo “Luigi” dijo alguna vez: “Los juegos de rol son de esas cosas que a mucha gente le gusta, solo que aún no saben que les gusta”. La clave está en llegar con mente abierta y disfrutar el proceso, nadie nace siendo un experto, pero muchos han disfrutado tanto la experiencia que llegan para quedarse. 

Gracias a Adrián (Avinash), Diego (Merric), Luigi (Asher), Memo (Valasar), Segovia (Lady Swift) e Yga (Ardulin), los PCs de mi campaña. Sin sus consejos esta entrada estaría incompleta.

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